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Textos antiprohibicionistas

Sobre el tráfico de drogas en el casco viejo de Tudela

Foto de PROLEGA

Colectivo ciudadano por una política sobre drogas justa y eficaz

  • Vuelve a repetirse la situación de inseguridad ciudadana que existía en la zona del Tubo. Esta vez más chocante, ya que afecta a una zona más transitada y cuidada que la abandonada calle San Julián. Los problemas siguen siendo los mismos: tráfico de drogas, inseguridad ciudadana y marginación. Desde luego supone una tarea difícil buscar soluciones a toda esta mezcla de problemáticas sociales, más aun si se intenta buscar una salida rápida y única a esta situación.

  • Desde PROLEGA creemos que la mejor forma de buscar soluciones duraderas es analizar cada fenómeno de forma separada.

  • Respecto al mundo de las drogas y su tráfico, nos encontramos en la Judería con un tráfico de drogas de pequeña-mediana escala, en una zona de mucho transito de ciudadanos. Esta zona sustituye a la anterior que era el Tubo (calle san Julián) y satisface una parte de la demanda comarcal de drogas ilegales, esta demanda de distintas sustancias, lejos de disminuir se mantiene y crece con el paso del tiempo. La única salida a esta demanda la satisface el mercado negro. Nos encontramos también con un grupo, situado en el escalón más bajo del mundo del tráfico de drogas, en su mayoría de origen inmigrante, aunque detrás de estas personas creemos que existe una estructura no extranjera.

PROLEGA
PROLEGA

-Vemos a su vez el peligro que supone lanzar mensajes que generalicen y criminalicen a toda una comunidad tan amplia y diversa como el colectivo inmigrante. Es solo una minúscula minoría de personas de este colectivo las que se dedican al tráfico. No pasamos por alto la difícil situación que viven muchos inmigrantes, enfrentándose a medidas legales que torpedean su integración en nuestra sociedad: falta de oportunidades, escandalosa discriminación en derechos laborales y sociales.

  • Esta situación coloca una parte del colectivo de inmigrantes en la marginación y como potencial herramienta del narcotráfico y las mafias.

  • Todo esto genera y desemboca en otra problemática que es la Delincuencia e Inseguridad Ciudadana.

  • Observamos que en todas las ciudades y pueblos hay calles y plazas que cumplen en parte la función de válvula de escape ante una demanda de distintas sustancias ilegalizadas.

“Echar la mierda a otro lugar” y el aumento de la vigilancia policial suelen ser las únicas soluciones que se ponen en práctica, obteniendo como resultado el traslado del problema a otra zona de la ciudad. Sin ir más lejos en Tudela por ejemplo antes fue la Calle Herrerías, la Calle Rúa, luego el Tubo y ahora la plaza de la Judería, mañana…?

Es algo inevitable que sobre todo sufren los vecinos/as y comerciantes de las zonas afectadas.

  • Opinamos que la inseguridad en la calle es preocupante, pero también lo son otros delitos bastante más graves, a los que la justicia y opinión publica parece que les da menos importancia, como la corrupción y el blanqueo de dinero del narcotráfico que afecta a grandes bancos y partidos políticos como se está comprobando estos días con el caso BBVA.

  • Ante todo esto creemos que no existe una fórmula mágica y única de solución. Desde PROLEGA creemos que las soluciones más duraderas vendrían de la acción sobre las distintas problemáticas sociales que generan esta situación.

  • Medidas sociales que dignifiquen las condiciones de vida y de trabajo del colectivo de inmigrantes. Acceso a una vivienda digna, conseguir una renta básica, ampliar los programas de inserción laboral, mayor protagonismo de Servicios Sociales, casas de acogida, etc., medidas que acaben con bolsas de marginación. Vivimos en una sociedad que genera recursos suficientes para erradicar la pobreza y marginación que viven cientos de personas.

  • Respecto al tráfico de drogas, lo genera una demanda, un consumo de distintas sustancias que se ha dado a lo largo de toda la historia y que seguirá dándose. Esta demanda de drogas ilegalizadas genera un mercado negro que lleva consigo consecuencias como las que vivimos en el casco viejo de Tudela: mueve unas cantidades de dinero espectaculares, tanto en cifras de negocio como de lucha antidroga, genera adulteración y falta de control sanitario, tanto de las propias sustancias como de su compra-venta y consumo, además de otras consecuencias.

Creemos que en una sociedad como la nuestra (que tiene al consumismo como motor), luchar contra el consumo de drogas es una batalla perdida de antemano, además de suponer un atentado contra las libertades individuales. Afrontemos el reto de racionalizar este fenómeno.

¿Se imagina alguien el tráfico de vino, antidepresivos, café, aspirinas y tabaco en las esquinas de nuestras calles? Desde luego que con la regulación que tienen estas drogas legales sería impensable, teniendo cada droga legal sus distintas vías de distribución totalmente legalizadas.

  • Normalizar la situación legal de todas las drogas que están hoy en día ilegalizadas, unido a medidas educativas, sociales y sanitarias supondría acabar con este mercado negro y suavizaría muchas problemáticas sociales como la que vivimos en nuestras ciudades.
PROLEGA, en Diario de Navarra, .